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18 de julio de 2026 · 11:30

En contextoEditorialEspacio20:10 · 30 de octubre de 2025 · Noche

La Voyager 1 sale de la heliosfera el 25 de agosto de 2012 y nadie se entera hasta un año después

La confirmación del cruce llegó en 2013, tras analizar datos de plasma obtenidos gracias a una erupción solar.

Felipe MarroquínEditor de cierre nocturno4 min de lectura · Medio interestelar · 2012

La sonda Voyager 1 cruza la heliopausa el 25 de agosto de 2012 y entra en el medio interestelar. La NASA lo confirma el 12 de septiembre de 2013, después de un análisis que tardó meses. Es el primer objeto construido por la humanidad que abandona la burbuja de partículas generada por el Sol.

Clave

La demora en el anuncio no fue un descuido burocrático, y ahí está lo interesante del caso. El instrumento de plasma de la sonda, que habría medido directamente el cambio de medio, llevaba averiado desde 1980.

Los científicos tuvieron que deducir el cruce por otra vía. Una eyección de masa coronal del Sol llegó a la posición de la sonda en 2013 y provocó oscilaciones en el plasma circundante. Midiendo la frecuencia de esas oscilaciones se pudo calcular la densidad del medio, mucho mayor que la del interior de la heliosfera, y retroceder en los registros hasta fechar el momento del cruce.

La sonda

  • Lanzamiento: 5 de septiembre de 1977, desde Cabo Cañaveral.
  • Sobrevuelos: Júpiter en 1979 y Saturno en 1980.
  • Alimentación: generadores termoeléctricos de radioisótopos.
  • Distancia en el momento del cruce: cerca de 121 unidades astronómicas del Sol.

Qué significa el límite

La heliosfera es la región donde domina el viento solar. La heliopausa es su frontera exterior, donde la presión del viento solar se equilibra con la del medio interestelar.

Cruzarla no significa haber salido del sistema solar en sentido gravitatorio. La nube de Oort, ligada al Sol, se extiende muchísimo más lejos, y la sonda tardará decenas de miles de años en atravesarla.

Lo que vale la pena señalar

Una sonda diseñada en los años setenta, con capacidad de cómputo ridícula para cualquier estándar actual, siguió entregando ciencia de primera línea cuatro décadas después de su lanzamiento. Y lo hizo con un instrumento clave roto, resolviendo el problema por deducción indirecta.

La Voyager 2 cruzó la heliopausa en noviembre de 2018, por otro punto y a distinta distancia, lo que permitió comparar mediciones y confirmar que la frontera no es una superficie regular. En ese caso el detector de plasma sí funcionaba.

Lo siguiente

La energía disponible cae de forma constante y el equipo de misión ha ido apagando instrumentos para estirar la operación. Las estimaciones apuntan a que el enlace se perderá en la década de 2030.

Cuando eso ocurra, la sonda seguirá su trayectoria con el disco de oro que lleva a bordo, un registro con sonidos e imágenes de la Tierra dirigido a nadie en particular. Fue el gesto menos científico del programa y, con los años, el que mejor explica por qué se hizo.

«Una máquina de 1977 midiendo el borde del Sol con un instrumento averiado: eso también es ingeniería.»

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Temas

  • espacio
  • voyager
  • nasa
  • exploracion

Fuentes: Con base en publicaciones científicas y comunicados de la NASA sobre los datos de plasma de la misión Voyager.

Firma

Felipe Marroquín

Editor de cierre nocturno

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